Hoy eres:
Ráfagas de viento ,
las calcetas de la colegiala que pasa a la 1.20 frente a la casa,
y su falda de cuadros mal cosida,
el parpadeo matutino,
las sábanas sucias,
los dientes careados,
la cucaracha bailando en la orilla del escusado,
la orina que cae en la pared sucia y se derrocha como oro en el suelo
Hoy eres un cosquilleo desvaneciéndose al ritmo de esa cada vez más lejana noche.
Y hoy , ya ha sido .
viernes, 7 de octubre de 2011
viernes, 26 de agosto de 2011
El bocado ideal.
Despertè pensando como reaccionarìas...
Una bofetada, una patada en el culo, escupitajo en el rostro, gritos, reclamos, muecas de desaprobaciòn, llamadas a seguridad ...
Que me tocarìa hoy ?? o cuàles??
El dìa paso lento como si supiera que querìa terminar el asunto de una buena puta vez...
Los cigarros se terminaban ràpido ( siempre )
Al borde de un ataque de pànico el sonido maldito que el telefono escupe en los peores momentos sonò, buscaban a mi hermano, colguè.
3 horas mas tarde estaba en un bar tratando de no pensar en nada acerca de ti.
Claro que no podìa.
Cuando llegue tambaleante y vi tu imagen nebulosa, como si fuera un ente provocado por el alcohol y los deseos de verte, sentì una gran arcada .. senti que los recuerdos me saldrìan envueltos en vòmito como una ofrenda a lo que alguna vez tuvimos ... a lo que perdì por alguna buena razòn.. que no recuerdo( esto me parece tan gracioso y triste a la vez, cada que lo pienso)
Y pues nada, el dia terminò con màs cerveza, con gente balbuceando cosas no entendibles como siempre, contigo igual o mas encabronada, con el mismo precio del transporte, con el mismo vagabundo que me pide un peso cada que me ve, la ùnica diferencia fue que tengo una sensaciòn en la lengua de olvido, de desentumecimiento de ti.
Lo poco que duran las cosas.....
Y sè que dirìas que soy un comemierda... pero bueno, quien no?
miércoles, 20 de abril de 2011
Las paredes se entumieron tambièn,
intentè quedarme muy quieto, casi sin respirar (?)
para que no se escuchara el arrastre de los pies
siguiendo la lìnea
que lleva al paraje que estamos buscando
pero negamos existe
y tu boca no me escupirà ni una vez màs
ni para reprocharme
ni para besar al àngel causante de la historia barata que cae sobre nosotros, un poco menos sobre mi...por mi desinteres que de pronto se tornò en depresiòn e insomnio ...
imsomnio !!!
tardaste cabròn de mierda ,pero tu lugar sabes siempre estarà ahì,en ese rincòn muerto de mi cuarto esperandote para que nos hagas enloquecer ...
intentè quedarme muy quieto, casi sin respirar (?)
para que no se escuchara el arrastre de los pies
siguiendo la lìnea
que lleva al paraje que estamos buscando
pero negamos existe
y tu boca no me escupirà ni una vez màs
ni para reprocharme
ni para besar al àngel causante de la historia barata que cae sobre nosotros, un poco menos sobre mi...por mi desinteres que de pronto se tornò en depresiòn e insomnio ...
imsomnio !!!
tardaste cabròn de mierda ,pero tu lugar sabes siempre estarà ahì,en ese rincòn muerto de mi cuarto esperandote para que nos hagas enloquecer ...
viernes, 1 de abril de 2011
Mujer de las E* 1ra fase
Los puentes colgantes que llevan a tus piernas
me arrastran a la arcada semanal
a tu parte rota
pero las voces en enero me suenan màs frìas
y tu falta de tiempo
me indica
que olvide lo que es el consuelo.
me arrastran a la arcada semanal
a tu parte rota
pero las voces en enero me suenan màs frìas
y tu falta de tiempo
me indica
que olvide lo que es el consuelo.
viernes, 25 de marzo de 2011
Dìa 1
Parece que tu piel
se està transformando
en una melodìa barata y frenètica,
y que la saliva gotea hasta
que dejas de hacer esas
muecas lentas mientras
edificios torcidos se derrumban
en nuestros enlaces ìntimos
de sàbado en la mañana
¿o quizà requerimos tiempo ?
Empezar, quitar, mover, raspar, morder, filtrar, volver.
se està transformando
en una melodìa barata y frenètica,
y que la saliva gotea hasta
que dejas de hacer esas
muecas lentas mientras
edificios torcidos se derrumban
en nuestros enlaces ìntimos
de sàbado en la mañana
¿o quizà requerimos tiempo ?
Empezar, quitar, mover, raspar, morder, filtrar, volver.
viernes, 11 de marzo de 2011
Brindo por
Bebo con mujeres invisibles
brindando por la botella casi rota
por el casi si* de la mesera
por el - estàs despedido-
que ya casi veo que llega
por los dìas que no han venido
pero como pesan
por las moscas rondando el vino
por lo bonito y barato
por las piernas forradas de nylon
por las excreciones de 7 orejas
de duendes vestidos de rameras
Por los lunes que apestan.
brindando por la botella casi rota
por el casi si* de la mesera
por el - estàs despedido-
que ya casi veo que llega
por los dìas que no han venido
pero como pesan
por las moscas rondando el vino
por lo bonito y barato
por las piernas forradas de nylon
por las excreciones de 7 orejas
de duendes vestidos de rameras
Por los lunes que apestan.
sábado, 9 de octubre de 2010
Doble o nada
Nadia miraba por la ventana, como buscando alguna señal. Una de esas señales que nunca llegan.
Vio la sombra de Michel en el espejo, y escuchaba su voz como una grabación de mala calidad, a lo lejos; en realidad no le ponía atención, parecía importante por los gestos y la entonación; pero pensaba en porqué aquel cuarto tenía una ventana tan pequeña, porqué era tan oscuro, y porqué tenía olor como a muerte.
Nadia se levanto desnuda con el sudor escurriéndole aún por el cuello y la espalda, pateó ligeramente sus zapatos en el suelo, se acerco a Michel para incitarle a repetir. Michel se movió.
- Estamos hablando.- dijo Michel, mirándola fijamente, casi sonó como un regaño.
Nadia se levantó, tomó su ropa regada de la habitación, fue a vestirse al baño.
Michel decía algo sobre sus sentimientos; Nadia sentía que los ojos le colapsarían si ese fastidio de carne no se callaba.
Sonó el teléfono de Michel con esa estúpida tonada, Nadia nunca supo quién era el grupo pero era recalcitrante al sentido del oído.
-Eres lo único que habla aquí y sin embargo no dices ni una puta mierda- le dijo sin mirarlo, tomó el teléfono aún sonando y lo lanzó por la pequeña ventana, se escucho el crac en el suelo muy a lo lejos.
Michel se levantó y le dio una bofetada, Nadia cayó al piso. El se arrepintió y la ayudo a levantarse, Nadia en respuesta le araño la cara, el ojo de Michel empezó a sangrar demasiado, ella tomo la base de la lámpara y le atestó un golpe seco en el cráneo.
Michel se desmayó.
Sólo traía el pantalón, Nadia se excitó, nunca había sentido más ganas de follárselo. Había un silencio que incitaba a hacer caso a los más recónditos pensamientos.
Le quitó el pantalón, se introdujo el miembro dormido de Michel, le mordió el rostro, duró una media hora cuando sintió que Michel empezó a moverse un poco,con una mano volvió a tomar la base de la lámpara que estaba sobre sus bragas, y le atestó otro golpe, y otro y otro, la sangre comenzó a salpicarle el cuerpo y la cara, un último golpe, se vino.
Sacó a Michel de ella, y se quedó recostada a su lado pintada de rojo, parecía una escultura.
Suspiró, se sintió bien, desde hacía mucho que no se sentía así, se incorporó y tomó un cigarrillo de su chaqueta, lo encendió. Una bocanada, dos.
-Te amo, Michel.- No pudo evitar soltar una risilla nerviosa.
Era verdad, le amaba, a ese silencioso, húmedo y complaciente trozo de carne.
Vio la sombra de Michel en el espejo, y escuchaba su voz como una grabación de mala calidad, a lo lejos; en realidad no le ponía atención, parecía importante por los gestos y la entonación; pero pensaba en porqué aquel cuarto tenía una ventana tan pequeña, porqué era tan oscuro, y porqué tenía olor como a muerte.
Nadia se levanto desnuda con el sudor escurriéndole aún por el cuello y la espalda, pateó ligeramente sus zapatos en el suelo, se acerco a Michel para incitarle a repetir. Michel se movió.
- Estamos hablando.- dijo Michel, mirándola fijamente, casi sonó como un regaño.
Nadia se levantó, tomó su ropa regada de la habitación, fue a vestirse al baño.
Michel decía algo sobre sus sentimientos; Nadia sentía que los ojos le colapsarían si ese fastidio de carne no se callaba.
Sonó el teléfono de Michel con esa estúpida tonada, Nadia nunca supo quién era el grupo pero era recalcitrante al sentido del oído.
-Eres lo único que habla aquí y sin embargo no dices ni una puta mierda- le dijo sin mirarlo, tomó el teléfono aún sonando y lo lanzó por la pequeña ventana, se escucho el crac en el suelo muy a lo lejos.
Michel se levantó y le dio una bofetada, Nadia cayó al piso. El se arrepintió y la ayudo a levantarse, Nadia en respuesta le araño la cara, el ojo de Michel empezó a sangrar demasiado, ella tomo la base de la lámpara y le atestó un golpe seco en el cráneo.
Michel se desmayó.
Sólo traía el pantalón, Nadia se excitó, nunca había sentido más ganas de follárselo. Había un silencio que incitaba a hacer caso a los más recónditos pensamientos.
Le quitó el pantalón, se introdujo el miembro dormido de Michel, le mordió el rostro, duró una media hora cuando sintió que Michel empezó a moverse un poco,con una mano volvió a tomar la base de la lámpara que estaba sobre sus bragas, y le atestó otro golpe, y otro y otro, la sangre comenzó a salpicarle el cuerpo y la cara, un último golpe, se vino.
Sacó a Michel de ella, y se quedó recostada a su lado pintada de rojo, parecía una escultura.
Suspiró, se sintió bien, desde hacía mucho que no se sentía así, se incorporó y tomó un cigarrillo de su chaqueta, lo encendió. Una bocanada, dos.
-Te amo, Michel.- No pudo evitar soltar una risilla nerviosa.
Era verdad, le amaba, a ese silencioso, húmedo y complaciente trozo de carne.
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